Mi madre me solía decir que debía intentar ser el mejor.
Ella solo quería lo mejor para mí, y se lo agradezco.
Pero en la vida real, no se trata necesariamente de ser el mejor.
Siempre habrá gente mejor y gente peor que tú… en cualquier aspecto.
¿Sabes qué es lo verdaderamente importante, especialmente en el mundo del emprendimiento?
Te lo cuento.
Llevo estudiando inglés desde pequeño.
No formalmente en una escuela de idiomas, sino por mi cuenta.
De hecho, aún hoy sigo intentando aprender algo nuevo cada día.
Con eso en mente, sigo a varios creadores de contenido que enseñan inglés.
Uno de ellos habla con su pareja y se hacen preguntas entre sí.
Una creadora hace que sean sus hijos pequeños quienes hablen en inglés.
Otro chico pone fragmentos de canciones y luego explica su significado.
Uno de Estados Unidos hace comparaciones de palabras y pronunciaciones entre el inglés estadounidense y el británico.
¿Cuál es el mejor del mundo mundial?
Ni idea.
Todos son buenos… porque todos son diferentes.
Esa es la clave.
Uno de los factores más importantes a la hora de emprender es tener claro qué vas a hacer de manera diferente a lo que ya existe.
Hay, por ejemplo, creadores de contenido que se caracterizan por llevar camisas de flores al estilo hawaiano.
Otro lleva una cresta muy llamativa y casi grita en sus vídeos.
Conozco a alguien que hace unos vídeos muy estáticos y lentos.
¿Cuál es el mejor?
Nuevamente, da igual.
Todos tienen su público.
Y eso es lo interesante.
No necesitas gustarle a todo el mundo. Necesitas que haya personas que te prefieran a ti.
Lo que debes evitar es ofrecer un producto o servicio exactamente igual a todo lo que ya existe, sin ninguna razón para que alguien te elija.
Porque, si eres exactamente igual que los demás, ¿por qué deberían comprarte a ti?
Cuando haces un plan para lanzar tu proyecto, una parte fundamental es decidir qué vas a hacer para diferenciarte.
Y no me refiero necesariamente a inventar algo revolucionario.
A veces, la diferencia está en cómo atiendes, cómo comunicas, cómo entregas tu producto o incluso en tu personalidad.
Algo que te recomiendo es hacer una lluvia de ideas con otras personas, con ChatGPT o incluso contigo mismo.
Pero hazlo.
Apunta todas las ideas y toma una decisión: “Me voy a diferenciar en esto…”.
Y después, por supuesto, llévalo a la práctica.
No necesitas ser el mejor del mundo. Necesitas dar a alguien una buena razón para elegirte.
Solo con tener esto claro, ya estarás un poco más cerca de ese éxito que tanto deseas.
