Solo dos o tres

Si hay algo que es igual para todos es el tiempo.

Igualdad absoluta.

Prácticamente todo lo demás varía de una persona a otra.

Pero el tiempo… 24 horas para cada uno.

La diferencia está en cómo utilizamos esas horas.

Una persona con grandes empresas altamente rentables y otra que no consigue generar ingresos tienen exactamente el mismo tiempo.

¿Qué sabe la primera que no sabe la segunda?

Hay muchas cuestiones que tener en cuenta.

Es un tema largo y con muchos detalles.

Sin embargo, hoy quiero hablarte de un factor clave.

¿Cuál es?

Te lo diré, pero un poco más adelante.

Como emprendedores tenemos mucho que hacer… siempre.

Clientes, proveedores, bancos, Seguridad Social, Hacienda, contabilidad, alquileres, mercancías… la lista es interminable.

Todo requiere nuestro tiempo.

Y aquí es donde cometemos uno de los peores errores.

Ocupar todo nuestro tiempo en tareas que no son las que realmente hacen avanzar nuestro negocio.

Porque una cosa es estar ocupado y otra muy distinta es ser productivo.

Y créeme, no son lo mismo.

Entender la diferencia entre lo que mueve la aguja y nos impulsa hacia delante, y todo lo demás, es una de las claves que diferencian al que progresa del que no.

Por supuesto, esto cambia según cada negocio.

En algunos, la acción que más importa es grabar un pódcast.

En otros puede ser hacer llamadas a potenciales clientes.

Y habrá negocios en los que mantener reuniones estratégicas marque toda la diferencia.

Sea cual sea tu negocio, debes identificar exactamente qué acciones son las que realmente lo hacen crecer.

Y no solo identificarlas, sino dedicarles el tiempo necesario para ejecutarlas.

Porque de poco sirve saber lo que tienes que hacer si luego no lo haces.

Una estrategia que me gusta mucho es definir por la noche las dos o, como mucho, tres acciones más importantes del día siguiente.

Es entonces cuando planifico a qué hora las haré y cómo.

Y aunque depende de la actividad de cada negocio, muchas veces lo mejor es intentar hacerlas antes que cualquier otra cosa.

Antes de abrir el correo, atender asuntos secundarios o dejar que las urgencias de los demás se conviertan en las tuyas.

Porque si no decides tú en qué invertir tu tiempo, otros lo decidirán por ti.

Y te aseguro que no siempre tendrán en cuenta tus intereses.

Solo esta sencilla estrategia podría darte el empujón que necesitas para acercarte al tipo de negocio que de verdad quieres.

Recuerda: no se trata de hacer más, sino de hacer más de lo que realmente importa.