No, no da igual
Siendo adolescente empecé a montar ordenadores. Compraba las piezas: la memoria, el disco duro, la placa, la caja… y montaba el equipo en función de las necesidades específicas de cada cliente. ¡Vaya recuerdos! Me encantaba. Justo ahí empecé a entender un principio que muchos emprendedores deberían tatuarse en la frente. Bueno, mejor en una libreta, […]
